lunes, 16 de julio de 2007

Unas tics para la humanidad: el comienzo

Parece imposible no aparecer por Magisterio, dejarlo de lado por una temporada. Va a ser cierto que, en realidad, los aquí formados, acabamos por constituírnos como secta casi registrada legalmente.
Ha sido el primer día, el comienzo. Como en casa, los nervios se diluyen, realmente pocas caras nuevas, verdaderamente, un sentimiento de pertenencia, de volver al lugar de siempre, de ocupar esas sillas incómodas con los cajones laterales de unas mesas que se clavan en las piernas, con el olor a tiza y el ruidillo del proyector.
Lo cierto es que este master, independientemente de su desarrollo y de la aplicación específica y tácita que haga de él, me ha llegado en un momento totalemente necesario, en el que todavía no se disipan dudas, en el que estás pendiente de algo que no llega, siendo consciente de que ni ese algo sabes ciertamente lo que es. La espera, los nervios, la búsqueda de actividad para evadirte... todo sirve para alejarte de lo difícil que es tomar decisiones, y más aún, de lo arduo que es ceñirte a los condicionantes, a esas limitaciones que te impiden hacer eso que, quizás no del todo claro, pero sí catalogas como más cercano a ti, a tus pretensiones.
Es el inicio de un master, ya lo sé, y posiblemente estas líneas se alejan bastante de la ilusión por empezar pero esa sensación sigue presente solo que de un modo diferente, en definitiva, se hacen notar esos años de carrera, se hace patente que magisterio te aporta más que diseño curricular, tres años te abren puertas a nuevos espectros de la realidad.
Por ahora, estoy comenzando un diario virtual, sin duda, nuevo para mí, un blog en el que dejar testimonio de lo que voy aprendiendo rompiendo la cadena alba vs ordenador, que tantos quebraderos de cabeza y horas de agobios me han dejado.
Bien es cierto que me ha ayudado enormemente este master por ser en Lugo, por su horario, por la hospitalidad de un lugar conocido de arriba a abajo, por la gente pero, además por un tema en el que debo admitir una ignorancia casi total. La relación con el mundo de las tecnologías avanzadas... no ha sido del todo fructífera en estos años, conocer a fondo lo que nos aporta desde el programa más básico hasta los galimatías más sofisticados es un todo que necesito, ya no solo como maestra, sino como usuaria de la red de redes.
Así pues... por el momento, a sacarle el máximo provecho a las nuevas tecnologías aplicadas, mañana... ¡quién sabe!

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