lunes, 23 de julio de 2007

Primero, maestros

La sesión de esta tarde te hace recordar aquellas mañanas del primer curso de carrera, quizás clases en las que estos conceptos e ideas que ahora se advierten como obvias y evidentes ante nuestros ojos, tres años después. Por una parte esa labor en el aula, en la forma de ejercer ese trabajo de maestro de diferentes modos no excluyentes pero complementarios, tres modelos a cuestionar, a criticar y a desarrollar en determinados momentos. De hecho, al retomar las cuestiones de la educación, la enseñanza y la instrucción, tres ejes que se vinculan hasta límites poco tangibles a primera vista, tres parcelas que se nos abren como posibilidades a desarrollar en nuestra aula, rememoras esas ideas iniciales por las cuales renegabas de cualquier muestra de instrucción, de memorización, de técnica sin práctica. En cambio, pese a no llevar a las espaldas excesiva experiencia, la poca que posees te demuestra lo práctico, lo útil y lo necesario de aplicar la memorización, la práctica y la teoría en su justa medida, porque cada momento requiere una actuación diferente, y cerrarse en banda a unas modalidades de trabajo no va a aportar más que un parón en la cadena de desarrollo continuo.
Quizás sea extrapolar pero podemos arrastrar este mismo proceso a la actuación como trabajador con compañeros y colegas, a la práctica de las nuevas tecnologías y la cooperación en ambos sentidos. Es decir, podemos tener presente que estamos comenzando una formación en TIC, una formación para aplicar a todos los niveles de nuestra vida profesional y personal, pero también debemos ser conscientes de que esta solo es una de las parcelas a las que sacar mayor y mejor partido en las escuelas, sin dejar de lado ni desbaratar los planes y estrategias de otros sectores que se asientan más en las metodologías de antaño.
En lo poco que yo llevo vivido como maestra, como monitora y estudiante en prácticas, una de las vertientes esenciales para que la educación se dinamice y llegue a los alumnos de manera contundente y abierta, es la fusión de todas las corrientes, sacar lo necesario de cada una de las opciones que tenemos ante nosotros. Plantear nuevas propuestas es imprescindible pero vehiculizándolas con lo anterior, para no crear vacíos ni entradas triunfales que acaben en el olvido.
Ser maestro es un trabajo CON PERSONAS, tanto en lo que respecta a nuestros alumnos, como en lo que tiene que ver con los nuestros compañeros. La realidad nos muestra que, tal y como plasmamos hoy en el papel, la profesión de maestro no es la más indicada para crecer económica ni socialmente, porque las responsabilidades se multiplican, porque la plurifuncionalidad se extiende y, por contra, el reconocimiento corre por sendero opuesto.
además, la relación con los compañeros pude ser y no ser, puede llevar a más o quedarse anclada, puede, quizás, tal vez... la indecisión puede adueñarse de las formas de actuar de los compañeros, para otros, puede ser la seguridad la que los incite a quedar en el mismo lugar, en ambos casos, no quieren, aunque unos sepan y otros no, pero lo fundamental es que no sienten la necesidad de iniciar esa labor que tú les propongas; los restantes, unos quieren pero no saben, y otros, quizás los menos, saben y quieren. De todos los posibles existen problemas subyacentes y añadidos, y no es precisamente la última opción de los que saben y quieren la que se muestra como más factible para trabajar. La disposición es un factor del trabajo pero para la toma de decisiones en conjunto se requiere un talante negociador, comunicación, compromiso y trabajo colaborativo para llegar al desarrollo profesional y personal que, quizás se ralentiza en tiempo, posiblemente no llegue tan rápido como nosotros hemos esperado y deseado.

jueves, 19 de julio de 2007

MI CUADERNO DE BITÁCORA

ESTO VA COGIENDO FORMA


Segundo día, segunda visita, segundo jueves... interesante la primera visión que se desprende sea cual sea ese algo, pero, la siguiente, la inmediatamente correlativa... buf, esa es tremendamente definitiva, es matadora, tajante, es el sí o el no.


No nos hemos adentrado en cuestiones técnicas durante esta sesión pero sí nos hemos relacionado entre nosotros y con las máquinas, que serán el soporte de cada paso que demos. En realidad, un Power Point, tampoco hay que comenzar con genialidades aplastantes, sino ir mejorando progresivamente la impresión inicial aunque, si doña Lina Iglesias echase un vistazo a alguna de las maravillas... no dejaría intactas las actas en Nuevas Tecnologías. No eran desastrosos, de hecho, se referían a contenidos que habíamos escrito nosotros, nuestra visión de las nuevas tecnologías, su aplicación en el aula, su manejo, nuestras espectativas, nuestros pequeños arrebatos neuróticos frente a ordenadores insubordinados, etc. por lo que, a decir verdad, el formato del programa, pese a que seguro mis alumnos de sexto lograrían insertar sonidos de metralla en cada letra, fotografías mil y un sin fin de recursos para fondos, bocadillos, plantillas y demás artilugios, eran perfectamente legibles y con cierta elegancia en los diseños, algunos simplemente de copia y otros genuinos y originales.



Sin duda, por lo que a nosotros respecta, nuestro grupo, debatimos, argumentamos, escribimos, borramos, volvimos a escribir, volvimos a borrar... tanto fue así que agotamos el tiempo en el contenido, nos centramos en cada palabra, en cada oración para sintetizar sin omitir un ápice de información, así que... un Power Point para que sea observable, conforme avanzamos en el curso, lo que nos aporta el mismo... ¡pensemos en positivo!

lunes, 16 de julio de 2007

Unas tics para la humanidad: el comienzo

Parece imposible no aparecer por Magisterio, dejarlo de lado por una temporada. Va a ser cierto que, en realidad, los aquí formados, acabamos por constituírnos como secta casi registrada legalmente.
Ha sido el primer día, el comienzo. Como en casa, los nervios se diluyen, realmente pocas caras nuevas, verdaderamente, un sentimiento de pertenencia, de volver al lugar de siempre, de ocupar esas sillas incómodas con los cajones laterales de unas mesas que se clavan en las piernas, con el olor a tiza y el ruidillo del proyector.
Lo cierto es que este master, independientemente de su desarrollo y de la aplicación específica y tácita que haga de él, me ha llegado en un momento totalemente necesario, en el que todavía no se disipan dudas, en el que estás pendiente de algo que no llega, siendo consciente de que ni ese algo sabes ciertamente lo que es. La espera, los nervios, la búsqueda de actividad para evadirte... todo sirve para alejarte de lo difícil que es tomar decisiones, y más aún, de lo arduo que es ceñirte a los condicionantes, a esas limitaciones que te impiden hacer eso que, quizás no del todo claro, pero sí catalogas como más cercano a ti, a tus pretensiones.
Es el inicio de un master, ya lo sé, y posiblemente estas líneas se alejan bastante de la ilusión por empezar pero esa sensación sigue presente solo que de un modo diferente, en definitiva, se hacen notar esos años de carrera, se hace patente que magisterio te aporta más que diseño curricular, tres años te abren puertas a nuevos espectros de la realidad.
Por ahora, estoy comenzando un diario virtual, sin duda, nuevo para mí, un blog en el que dejar testimonio de lo que voy aprendiendo rompiendo la cadena alba vs ordenador, que tantos quebraderos de cabeza y horas de agobios me han dejado.
Bien es cierto que me ha ayudado enormemente este master por ser en Lugo, por su horario, por la hospitalidad de un lugar conocido de arriba a abajo, por la gente pero, además por un tema en el que debo admitir una ignorancia casi total. La relación con el mundo de las tecnologías avanzadas... no ha sido del todo fructífera en estos años, conocer a fondo lo que nos aporta desde el programa más básico hasta los galimatías más sofisticados es un todo que necesito, ya no solo como maestra, sino como usuaria de la red de redes.
Así pues... por el momento, a sacarle el máximo provecho a las nuevas tecnologías aplicadas, mañana... ¡quién sabe!